espiral

espiral

miércoles, 25 de mayo de 2011

Yo tambien soy bipolar

YO TAMBIEN SOY BIPOLAR

Acaso no es verdad en mi coexisten dos polos :positivo, negativo, el yin y el yang, todo o nada, lo triste lo alegre …..
Nunca antes un término fue tan bien aceptado tanto por la comunidad médica como por los pacientes.
El éxito me temo viene más por parte de los psiquiatras ¡Por fin un trastorno mental que no necesita de la parte psicológica para ser tratado ,sólo por la parte farmacológica ¡. Todo un chollo, aunque claro para una buena profilaxis nunca esta de más el emplear la psicoeducación, la terapia relacional o la terapia cognitivo-conductual.
Hace años ya me hacía gracia que en ciertas líneas de metro de Madrid, el reclamo de los que piden limosna fuera: “Acabo de salir del hospital, tengo transtorno bipolar”, pero ahora que se ha unido el mundo del famoseo, lo que antes era “Me he levantado con la depre”, se sustituya por “Es que como soy bipolar ¿qué quieres?”, frase más en consonancia con la cantidad de friquis que pueblan el mundo televisivo.
El transtorno bipolar es la nueva denominación de lo que antiguamente era la psicosis maniaco-depresiva con bastante peor prensa y  estigma que el término Bipolar. Y es que ¿quien quería emular a  Norman Bates o a Jack Torrance de El resplandor, por poner un ejemplo?

En la historia de la enfermedad mental ciertos términos como esquizofrenia, psicosis o paranoia aparecían ligados a la estratificación social del paciente y a su inteligencia, es decir, esquizofrenia clase baja e inteligencia baja  y paranoia clase alta e inteligencia alta. Hasta que todo un matemático como Nash fuera diagnosticado como esquizofrénico, con éste término se  presuponían otros calificativos que nada tenían que ver con los síntomas de la  enfermedad y  sí sobre su estrato social o inteligencia.
Sin querer obviar el sufrimiento que cualquier transtorno mental conlleva por el individuo y su entorno, quisiera hablar porque éste término y no otro para definir el transtorno. De entrada me temo que se trata de una moda y que debe haber muchos falsos positivos, eso es personas diagnosticadas por ésta enfermedad sin padecerla.
Las personas que sufren transtorno bipolar pasan por estados de ánimo extremos que van desde la depresión a la manía; no se trata de pasar de la tristeza a la alegría extrema si no que se acompaña de conductas desadaptativas como  el intento de suicidio en las fases depresivas o el despilfarro económico por ejemplo en las fases maniacas.
Se sabe que existe un desequilibrio en la producción de serotonina y dopamina; ésta es la responsable de la motivación y aquella de la inhibición de la ira, sexualidad, agresión, el  apetito y /el sueño, entre otros. Este factor ha llevado a los médicos a determinar que este transtorno es genético y aquí cabe hacer una aclaración, el desequilibrio de la dopamina y serotonina produce el transtorno bipolar o bien el transtorno bipolar es el responsable de dicho desequilibrio. Estaríamos en el eterno dilema de que fue antes el huevo o la gallina.
Para los que apoyan que el transtorno es genético y a veces se puede heredar estaría la teoría de que ciertos individuos nacerían con una disfunción en la producción de serotonina y dopamina que causaría el transtorno bipolar. Mi opinión es que el transtorno bipolar provoca cambios bioquímicas en el cerebro llegando a desajustar la producción de éstas dos sustancias.
Con respecto a sí es hereditario, se sabe que las personas con antecedentes familiares de transtorno bipolar tienen más probabilidades de padecer dicho transtorno que la población general pero no se conoce ningún gen específico que porte dicho transtorno. ¿No podría deberse sin más a las influencias ambientales?. Por ejemplo muchos hijos de padres alcohólicos  pueden padecer alcoholismo en sus etapas adultas, simplemente porque han aprendido un patrón de aprendizaje.

Tanto se  ha hablado del transtorno bipolar que pareciera más frecuente que la  depresión o el estrés. De momento no es así, salvo que cuando una persona padezca depresión  el psiquiatra prefiera poner Transtorno bipolar de tipo II (Prevalencia de Depresión) a espera de padecer la fase maniaca.
Todo podría pasar si no al tiempo, menos mal que siempre nos quedara Woody Allen con su neurosis y  su psicoanalista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada